viernes, 25 de julio de 2014

Superados

Buenas tardes Sofi, Planeta Tierra, y Saed!

Saed. hermoso Saed, espero a tus amigos de la selva.

Es como si hubieras dejado una adivinanza y ahora sólo puedo pensar cuál será la respuesta. Cubierta dura y ojos bondadosos... No logro descifrar de quién se trata, pero la mirada ya me la dibujé en mi imaginación.

Espero que la intriga pronto sea develada!

Hoy Sofi, es un día perfecto en Buenos Aires. Existe eso? No realmente. Pero decir "perfecto en Buenos Aires" ya delata imperfección. Y qué significa para mí? Un día frío, bien frío y totalmente diáfano. El azul del cielo es tan profundo que uno no puede evitar volver a preguntarse el por qué de la vida, el cómo de la naturaleza, el origen de cosas. Eso me inspira la ciudad azul en su claridad encandiladora. 

El efecto Graffiti trabaja en todos los niveles. También en el de las ideas y las conversaciones. 
A qué me refiero hoy específicamente? A que hay una necesidad, y una moda, de autosuperación. Entonces en las redes sociales encontramos oleadas, maremotos de imágenes compartidas sobre ciertos temas: la semana pasada Mascherano, la anterior la frase "no dicha" por Borges y mañana las adjudicadas a Bob Marley.

Hay un auge por compartir frases inspiradoras, que te invitan a ser mejor, te aconsejan, enseñan y similares; pero las que más se multiplican son aquellas que hablan, o en primera persona o en infinitivo, sobre como SOY en la vida. 
Lo que me sucede con estas frases es algo muy extraño: siento que las personas, al compartirlas en su muro, se creen que SON así, que se manejan en su vida tal cual como estas palabras lo indican. 

Ejemplo: "No tengo paciencia para el cinismo, críticas en exceso y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama..." 
Otra: "Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla..." 
Una más: "Cosas que me enojan: que me contesten con silencios, que se crean superiores, que no digan las cosas de frente, el engaño...blabla" (con dibujito de Mafalda). 
Bueno, sólo te puse 3 ejemplos, entre cientos,  que vi apenas abrí el facebook.

Qué me pasa con este efecto Graffiti entonces? Me pasa que percibo un extraño sentimiento de superioridad inconsciente en la masa publicadora, o de no reconocimiento de los propios errores, manipulaciones y formas de vida. 

La realidad es que creo que no existe ser humano 100% sincero en todos sus manejos, y para mí hay que partir de esa mirada propia y ser menos tajante (y soberbio de alguna manera) con las sentencias. 
En cada cartel compartido de "cómo hay que vivir" pareciera que decimos de alguna manera: ya no elijo lo malo porque sé como distinguirlo, porque soy perfecto, no soy así como los otros. 
Se maneja un tono superado.




A ver, está bien compartir un cartel como el que estoy viendo ahora que dice "digo lo que siento, no lo que suena lindo", pero a esa frase le falta algo: salvo que es mentira...a veces digo lo que suena lindo.
Sinceramente, Sofi, creo que a veces uno vuelve a hacer alguna de esas cosas de las que elije alejarse.

Entonces, en vez de constantemente remarcar unilateralmente aquello dañino de lo que elijo prescindir, como si la culpa siempre estuviera en los otros, creo que tendríamos que tratar de decir:

 "Cuando caiga en la deshonestidad, provoque conflicto o dañe, ojalá pueda reconocerlo y aceptar que el otro no me elija en ese momento."  

Les dejo este disco para despedirme!!

2 comentarios:

  1. Precioso cierre de este post... me identifica especialmente aunque no sea 100% yo en todo (je!). Muy hermoso leerlas a ambas! Tienen fan "externa". Beso!

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