Hola Cari, hola Planta Tierra!
Y sí, estoy de acuerdo con vos, a 2 días de
jugar la final, sí, la FINAL DEL MUNDIAL, no voy a hablar de otra cosa, porque
realmente en este momento NO HAY otra cosa!!
La verdad es que el miércoles fue a pura
emoción, no estuve tranquila ni 2 minutos! Éramos 5 argentinos mirando el partido,
junto con el cliente de Jordania, vamos a llamarlo S. A medida que avanzó el
partido, sin que ningún equipo hiciera un gol, S ya comentaba que el partido
era aburrido, y empezaba a juguetear con su celular, mirando la pantalla cada
tanto, prestándole poca atención. Y me hacía pensar (bueno, mejor dicho me hace
pensar... en ese momento sólo pensé en los jugadores en la cancha y la pelota), qué loco cómo cambia cuando juega tu equipo a si juega el de otro. Ya sé que es
obvio, pero si te ponés a pensar, realmente cuando tu equipo juega (o al menos
a mí me pasa), uno está hiper pendiente de absolutamente cada pase, cada pelota
tocada, cada barrida, quite, jueguito; y yo creo que por eso también solemos
ser muy estrictos con nosotros mismos, con nuestro equipo, quiero decir. Con
ningún otro hacemos un análisis taaan exhaustivo de cada jugada.
No estaba equivocada en el último párrafo
que te escribí el miércoles, mis pulsaciones estuvieron al doble de lo normal
durante los 120 minutos y probablemente al triple durante los penales. A,
estaba sacadísimo, reaccionaba ante cada jugada peligrosa, yo traté de quedarme
quieta y respirar. Y al terminar los 120 minutos me dije a mí misma, como vos,
que no iba a poder mirar los penales, y se lo dije a A también, pero no pude
evitarlo, miré todo!!
Vi cómo Masche le decía sus palabras mágicas e inspiradoras a Romero, vi la cara de nervios de Messi, Garay, Agüero, antes de meter sus respectivos penales, vi las atajadas espectaculares de Romero y por su puesto, el gol triunfal de Maxi. Pero lo que no vi fue el festejo de los jugadores y de los hinchas, porque fue tapado por el salto y gritos de los 5 argentinos que estábamos ahí. Fue inmediato, como un imán, nos chocamos y abrazamos los cinco como si nos conociéramos hace 20 años, cuando en realidad a 3 de ellos los conocía hace menos de 2 semanas! Y nos abrazamos y festejamos como si hubiéramos, no sé… realmente no sé en que otra situación podría festejar de esa forma, saltando y gritando con lágrimas en los ojos, con gente prácticamente desconocida! Pero situaciones así te unen, no nos vamos a olvidar nunca de ese momento de euforia, ganemos o no el domingo!
Vi cómo Masche le decía sus palabras mágicas e inspiradoras a Romero, vi la cara de nervios de Messi, Garay, Agüero, antes de meter sus respectivos penales, vi las atajadas espectaculares de Romero y por su puesto, el gol triunfal de Maxi. Pero lo que no vi fue el festejo de los jugadores y de los hinchas, porque fue tapado por el salto y gritos de los 5 argentinos que estábamos ahí. Fue inmediato, como un imán, nos chocamos y abrazamos los cinco como si nos conociéramos hace 20 años, cuando en realidad a 3 de ellos los conocía hace menos de 2 semanas! Y nos abrazamos y festejamos como si hubiéramos, no sé… realmente no sé en que otra situación podría festejar de esa forma, saltando y gritando con lágrimas en los ojos, con gente prácticamente desconocida! Pero situaciones así te unen, no nos vamos a olvidar nunca de ese momento de euforia, ganemos o no el domingo!
Uff, el domingo… no puedo creer que esté viva y consciente para ver una final de la copa del mundo en la que juega Argentina.
Mis recuerdos del 90 son casi nulos, tenía 4 años y ahora que hago memoria
tanto tiempo atrás, quizás recuerde flashes perdidos en algún rincón de mi memoria de festejos al haber llegado a la
final ese año, pero era muy chica, no era consciente realmente de lo que estaba pasando.
Ahora sí, después de tanto sufrimiento en los últimos mundiales, puedo decir
que voy a ser testigo de una final con Argentina, y nada menos que enfrentando
a Alemania!
Y estoy extremadamente feliz de poder vivir
esto, pero no puedo evitar pensar que, llegado el caso de que ganemos, mi
felicidad no va a ser completa estando tan lejos de mi país. Me gustaría estar
allá, poder salir y festejar con todos, de la forma que sabemos nosotros. Ver
en primera persona la reacción del país, de la ciudad, de mi barrio. Éstas son
las cosas que uno sacrifica al irse a buscar sueños en el exterior. Pero por otro lado, si no me hubiese ido,
nunca hubiésemos empezado este blog. Es decir que no hubiésemos tenido estas
conversaciones y no hubiésemos podido guardar para siempre lo que sentimos al
llegar a la final del mundial. Porque quizás todavía no nos damos cuenta, pero
de estos días nos vamos a acordar siempre, toda la vida!! Y vamos a tener estas
palabras para poder hacernos revivir este momento único!!
Nos queda un paso más! Fuerza, fuerza el
domingo, fuerza Argentina que sí se puede!!!!! Vamos con todo, vamos a ganar!!!

No hay comentarios.:
Publicar un comentario