viernes, 19 de septiembre de 2014

Corona de flores

Planeta Tierra, Sofi!

Ya estuvimos chateando sobre cómo seguir. Creo que lo que se viene va a estar genial :)La verdad, no quiero que este canal se pierda en esa nada extraña que es el ciberespacio.

Hoy tuve de nuevo Pilates. Le pregunté a la profe cómo estaba apenas llegué y en vez de contestar el clásico "bien, vos?", me dijo "no tan bien, un poco preocupada".


Resulta que para la primavera, los niños realizan desfiles y festejos especiales. Ella le está confeccionando una corona de flores a su hija de seis años, se la acercó contenta y le dijo algo así como "pronto se la vas a poder mostrar a tus amiguitas del cole". Ahí fue cuando la hija se puso a llorar desconsoladamente y le dijo: "Mami, yo no tengo amigas".
C., totalmente sorprendida, le preguntó qué había pasado con esas compañeritas con las que jugaba. "Ya no me quieren, mami, dicen que soy una basura y que no sirvo para nada."

Imaginate Sofi, la tristeza que me dio escuchar esas palabras. Muy fuerte. "Yo le dije que mamá y papá la aman con todo el corazón y que ella puede lograr todo lo que se proponga." Pero la nena no quería ir al colegio, claro, ni paraba de llorar.

"El padre la llevó y le pedí que no se olvide de decirle cuánto la queremos. No sé qué hacer", concluyó.

Este relato desató un debate en la clase, y muchos pensamientos y recuerdos propios.

Los niños pueden ser lo más dulce y lo más cruel. Es una etapa donde la condición humana se encuentra más al natural y expuesta.

Pero hay algo muy importante que quiero destacar: esos niños, que denigran a esta niña, no lo hacen por casualidad. Ellos replican lo que escuchan en la casa, lo que los padres directa o indirectamente enseñan. 


Quizás esa nena líder del grupo, que le dice "basura", recibe ese trato en su propio hogar, o escucha que sus padres se hablan de esa forman. Entonces en el colegio, sin medir la gravedad, los chicos vomitan todo lo que absorben en su vida privada, sin dimensionar el daño que provocan.

Lo único que pude decirle a C. es que si ellos, como padres, le recuerdan cada día a su hija cuánto vale, ella va a estar bien. Esa roca de base logra maravillas.

No podría decir lo mismo de los niños agresivos. Ojalá los padres de este Planeta Tierra entendieran que el único idioma para un mundo mejor, es el del Amor. 




1 comentario:

  1. Que tema tan importante! Todos los adultos somos responsables, en primer lugar obviamente los padres del chico agresivo. El tambien es victima. Es muy seria la situacion en este sentido, y no solamente en la Argentina. Da para mucho! Pobrecita la nena y que dificil para los padres. Hay mucho en la web sobre esto, y muchos blogs tambien.

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