martes, 18 de noviembre de 2014

Sookie y Ukuma

Y acá estoy yo devuelta Cari y Planeta Tierra!

Hoy fue un día hiper soleado y de mucho, mucho calor. Por suerte hace ya unos días instalamos una pelopincho, así que tenemos como aliviarnos! La que más lo disfruta es Suri!

Yo sigo con mi vida confusa y a la vez descontracturada, pero llena de sorpresas y feliz.

Hoy te quería contar de dos nuevos integrantes en mi vida: Ukuma y Sookie

Ukuma significa “Estar de pie” en Zulu, uno de los idiomas principales del sur de África.
Ukuma es el nombre que le puse a un rinoceronte blanco que terminé hace una semana. Además de hacernos recordar la importancia de que estos magníficos sigan “estando de pie”, quizás Ukuma me ayude a ganar un viaje de 12 días a sus tierras sudafricanas! A cruzar los dedos!!

Sookie Morena van der River es esta diosa de unos 8 meses, que llegó a nuestras vidas el 31 de octubre, en Halloween, y quiso quedarse en casa para no tener miedo! Andaba dando vueltas varios días antes por el barrio, según cuentan los vecinos, pero decidió seguirme a casa y ahí se quedó! Ahora ya es parte de la familia!! De hecho el jueves nos va a acompañar a un Road-Trip a Uruguay, junto con Andina,  para conocer a los abuelos!

Protegiéndose del calor
Posando en el rio


Ya te mostraré recuerdos del miniviaje!


Además te dejo algunas fotos de lo que fue Puertas Abiertas! Una experiencia genial y diferente!

Puerta 18



Y de yapa, las fotos de nuestro reencuentro (sorpresa!) después de 5 meses sin vernos!

No tenías ni idea de la paparazzi
Oh!
Y sí, la selfie!




viernes, 7 de noviembre de 2014

El otro país



Volví Planeta Tierra, Sofi...!

Necesitaba volver! Ayer me pasó algo maravilloso: conocí a cuatro personas en un café. Entre ellos dos ingenieros del INTI. Me invitaron a un evento organizado por el Ministerio de la Industria. No sabía mucho de qué iba a tratar y me llevé una grata sorpresa. Escribí una nota al respecto, que dejo a continuación. Es un poco largo, pero prometo que lo vale. Por supuesto que tiene mi "sello" idealista y emocional. No lo puedo evitar.

Acá va:

Si tenemos que enumerar las aristas de nuestro país, aquellos puntos débiles, las carencias, las faltas, las miserias, la lista sería extensa.

Y sería cierta.

Pero el mayor flagelo no se encuentra allí, en nuestras fallas evidentes, no. El mayor flagelo es invisible y se deposita escondido tras una densa capa casi impenetrable. Allí, hundidos, están los cientos de miles de argentinos olvidados.

Son los capaces, los tenaces, los innovadores. Los buenos, como diría Rafael Kohanoff, director del Centro Tecnologías para la Salud y la Discapacidad del INTI.

Es curioso como los pedagogos nos aleccionan acerca del mensaje que debemos transmitirle a un niño: si le decimos que es un incapaz, creerá que es un incapaz; si le decimos que carece de inteligencia, se creerá tonto.

Albert Einstein decía: “Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil”

La pregunta entonces es: por qué nos resulta tan sencillo comprender el mensaje al aplicarlo con individuos y tan complicado comprender que una sociedad es un conjunto de individuos y que la psicología de un país funciona del mismo modo?

Esto no significa ignorar lo que no marcha como corresponde. Al contrario, cada funcionario tiene el deber de atender sus asuntos con plena conciencia de la verdad.

Así mismo, es deber del Estado y de la Sociedad toda atender los puntos fuertes, las abundancias de aptitudes, la generosidad y la solidaridad manifiesta en el pueblo.

Se trata simplemente de decidir si queremos centrarnos en la descripción de que somos un país idiota o abrazar la certeza del país brillante y pleno en capacidades.

Seremos como nos calificamos.

Ayer, 6 de noviembre de 2014, un grupo de ingenieros, diseñadores industriales, funcionarios públicos, terapeutas, médicos, hombres y mujeres de todas las edades y con capacidades diferentes, se reunieron en un salón de Río Grande Tierra del Fuego para presenciar un acto que coronaba un compromiso: fabricar diversas prótesis para personas que no pueden caminar, escuchar, ver, sentarse derechos, ponerse una media o abrocharse el botón de una camisa. Artefactos desarrollados por el INTI y que aspiran a ser de fabricación nacional, económica y comunitaria.

La carta compromiso, que se firmó "Ad Referendum" del Intendente Gustavo Melella, tiene como objetivo integrar a la comunidad y mejorar la calidad de vida de las personas a través del impulso del diseño y desarrollo de programas desde el Centro de Tecnologías para la Salud y Discapacidad.

Concretamente, el INTI está de gira por el país con la intención de mostrar que con ingenio, voluntad y decisión política, se puede integrar a la sociedad toda en un camino de desarrollo e independencia. La idea es separarse del producto caro, importado y que deja de servir cuando un repuesto falla, y sumar trabajo e integrar a las personas de capacidades diferenciadas.

En Río Grande, el INTI brindará al municipio los manuales y las muestras físicas para fabricar los dispositivos de soporte para bastón, colocador de medias, abrocha botones, calzador largo, prestando asistencia técnica necesaria, suministrará el manual para la producción, distribución y uso del cartel oftalmológico, proporcionará el modelo de experiencia práctico para la prevención auditiva utilizando un audiómetro de barrido, organizará en conjunto con el municipio las capacitaciones en aro magnético y entregará información sobre la instalación de unidades de marcha y de prótesis y ortesis para análisis de conveniencia de la instalación de los mismos.







Todo esto se explicó ante un puñado de personas que se emocionó hasta las lágrimas. Y por qué? Es que quizás estamos demasiado ensimismados y desalentados como para observar la belleza que puede hallarse en el corazón de las personas.

Cuando apareció en pantalla la sonrisa plena de un estudiante correntino que construyó con sus propias manos un objeto, que dejó de ser un objeto para convertirse en la pierna de un amputado, la sala se iluminó y tomó conciencia.


El velo cayó y se rebeló la otra lista de verdades argentinas: la lista que descubre un país hábil, una juventud comprometida, y un espíritu comunitario.